Viviendo en el extranjero

VIVIENDO EN EL EXTRANJERO

¡Hola a todos! Estoy muy contenta de estar en Mamás por el mundo y les agradezco por la invitación a participar. Mi nombre es Isabel Núñez y soy una mamá mexicana que por amor se fue a vivir a Italia, y aquí estamos viviendo en el extranjero, construyendo una vida, una familia paso a paso. No ha sido fácil, el proceso de adaptación ha sido largo, y es que nunca dejas de aprender. Me fascina descubrir personas, lugares, culturas nuevas.

Lo supe desde pequeña, conocer nuevos horizontes me da una emoción única.

En el pasado he vivido en Cuba, en Francia y en Canadá. Ahora estoy en Italia. Ahora tengo un blog llamado: “Viviendo en el extranjero” que me ha dado muchas satisfacciones, la primera la de compartir mis experiencias y escribir, que es una cosa que me fascina, también me ha permitido conocer otras personas que están viviendo fuera de su país y que se identifican con lo que escribo.

Para mí, vivir en otro país significa primero que nada, aprender a escuchar y a observar. Vivir la vida diaria de los lugareños te enseña a entender sus hábitos, sus gustos y apreciar su costumbres. Creo que conocernos unos a otros ayuda a entendernos y a acabar con estereotipos y discriminaciones, y a través de este blog quiero compartir lo que yo he vivido y así poner mi granito de arena.

Mi esposo es italiano. Cuando nos conocimos yo no hablaba ni una palabra de italiano (bueno si, dos: “Ciao” y “Bambino”), y Luca hablaba bastante bien el español así que nos comunicábamos en mi idioma. Así fue hasta que venimos a vivir a Italia, al principio en casa hablábamos español porque estábamos acostumbrados, pero conforme yo fui aprendiendo italiano fuimos creando una mezcla que al final no era ni italiano ni español, de la serie: “Amor cosa vuoi dal super? ¿Hay leche en la casa?” “Si si c’è, porta fruta, jugo de naranja e cereali”. Esto cuando no era tan grave porque hemos llegado, ambos, a crear palabras que son una mezcla de los dos idiomas pero que no existen en ninguno de los dos.

“El itañol” dominaba nuestras vidas y era muy divertido hasta que decidimos tener a nuestra criatura. Pensamos “Un bebé creciendo con este idioma que ni existe va a estar un poco confundida, hay que cuadrarnos y hablar como se debe”. Y sobretodo nos pusimos a pensar cual era la mejor manera para que nuestra pequeña aprendiera los dos idiomas: el italiano y el español. Así que nos pusimos a leer todo lo que encontramos sobre el bilingüismo.

Ser bilingüe tiene muchas ventajas, pero hay dos super importantes para nosotros:

1. Crea una conexión con la cultura del idioma minoritario.
En nuestro caso, ahora que vivimos en Italia el idioma minoritario es el español, y es muy importante para nosotros que lo aprenda nuestra bebé, pues es un paso fundamental para crear un fuerte lazo con la cultura mexicana, para comunicarse con su familia que habla español, para conocer sus raíces.

2. Abre tu mente, abre tu mundo.
Crecer bilingüe te enseña que el mundo es vasto y enorme, que hay otras culturas aparte de la tuya. Y esto provoca curiosidad por ellas, y promueve respeto por las costumbre y tradiciones diversas. Claro que el respetar y conocer otras culturas no viene solo con ser bilingües y en ningún modo quiere decir que las personas monolingües no puedan interesarse por conocer otros modos de vivir, (que nos agarren confesados si así fuera) pero crecer en una familia bilingüe es, sin duda, un buen inicio.

Esto del bilingüismo es un mundo enorme al que estamos entrando con mucha emoción. Ya les contaremos como nos va, hasta ahora nuestra pequeña sonríe en todos los idiomas.

Podéis leer el post original en Viviendo el extranjero.

Isabel

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