Café del Sabado en Miami
Este café me gustaría compartirlo cada sábado con alguna de vosotras. El de hoy nos lo tomamos en Miami.

¿Café para dos?

Si me estuviera tomando un café contigo en Miami te diría que todavía ando con la resaca de las Navidades y un poco melancólica. Supongo que las dos semanas que llevamos aquí, entre adaptaciones y jetlags, hacen que la vuelta a la rutina sea mucho más complicada para las familias expatriadas, al menos para la mía. 

Si me estuviera tomando un café contigo en Miami te contaría que entre sueño y sueño, he estado reflexionando sobre estar ausente en los momentos importantes de mi familia y amigos. Antes de mi viaje en Navidad, mi abuela estuvo ingresada y nos dio un buen susto, que pasen estas cosas a tanta distancia y con un cambio horario de 6 horas, complica mucho esta clase de situaciones. Lo cierto es que si hubiera estado en Madrid tampoco podría haber hecho demasiado pero es inevitable que la angustia se apodere de ti estando tan lejos.

Afortunadamente todo quedo en un susto pero en Abril nacerá mi primer sobrino, un bebé muy, muy deseado y no poder acompañar a mi hermana es algo que me entristece cada día. Sé que si te pones a pensarlo fríamente, no creo que un niño de cuatro años y uno de uno, sean la mejor compañía para una madre recién parida pero en mis sueños me veo estando con ella y cogiendo a Tomás en sus primeras horas de vida.

En fin, quizás son solo reflexiones de una madre con mucho sueño y todavía extrañando muchas cosas pero no es fácil no estar en momentos tan importantes para tus seres queridos. No quiero ni pensar en estar ausente en momentos mucho más graves.

Si me estuviera tomando un café contigo en Miami me encantaría que tras mi suspiro de resignación me contases si has pasado por alguna situación parecida, si te has perdido algo importante como consecuencia de tu expatriación y cómo lo sobrellevaste.

Laura.

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