Una mamá uruguaya en Hamburgo

mama uruguaya en hamburgo

Hoy te presento a Carina, una mamá uruguaya en Hamburgo, que lleva 15 años fuera de su Montevideo natal. En esta entrevista nos cuenta como fueron sus pasos por diferentes lugares de Europa hasta establecerse con su familia en Alemania y desarrollarse plenamente en su actual ocupación. 

  1. ¿Cuánto tiempo llevas siendo mamá expatriada?

En total llevo ya 15 años en Europa.
Mi historia viajera comenzó en febrero de 2002 cuando con 21 años dejé Uruguay. Mi idea era irme solamente por 1 año para juntar algo de dinero y regresar al terminar la carrera que estaba cursando en una Universidad privada en Montevideo, sin embargo nunca regresé.
Durante los primeros meses estuve trabajando en el restaurante del hermano de mi abuela en Italia y luego me fui a trabajar a Madrid, donde terminé conociendo a mi esposo que es alemán. Allí estuvimos saliendo durante un tiempo hasta que me invitó a visitarlo a Alemania y luego de unos meses decidí venirme a vivir con él. Hoy, 14 años después, ya no estamos solos, se han sumado dos “diablillos” preciosos de 6 y 2 años a nuestra familia.

 

  1. ¿Qué ha sido a lo que más te ha costado adaptarte?

Creo que a lo que más me ha costado adaptarme ha sido al idioma y a la cultura alemana en general. Fue un shock cultural en todo sentido. El no poder comunicarme como quería y de la forma que quería me daba mucha rabia e impotencia, además me sentía muy sola ya que en ese momento no conocía a casi nadie que hablara mi idioma. Otras de las cosas que me chocaron cuando llegué fue el no poder tutear a la gente, tener que darles la mano para saludarlos en vez de un beso y sacarme los zapatos antes de entrar a sus casas.

 

  1. ¿Cómo es un día cualquiera en tu familia?

Nos despertamos entre las 6:30 y 7:00 de la mañana y desayunamos todos juntos.
A eso de las 7:45 mi esposo lleva a mi hijo mayor a la escuela y yo me encargo de llevar al pequeño a la guardería. Dependiendo de mi agenda para ese día me voy directamente a casa a conectarme por Skype con alguna de mis Coachees o me doy una vuelta por el gimnasio. Eso sí, siempre enchufada a mis auriculares escuchando Podcasts sobre desarrollo personal, marketing digital o emprendimiento para aprovechar al máximo cada minuto.

Trabajo generalmente hasta las 3 p.m., paro al mediodía media hora para almorzar y  si veo que mi productividad baja me pongo a ordenar la casa o hago algo que sea solamente para mí, como leer un libro o hacerme las uñas 😉

Por las tardes acompaño a mi hijo mayor a sus clases de guitarra y karate, y a veces si el tiempo nos lo permite quedamos con otras mamás en algún parque para que los niños jueguen un rato.

Aquí en Alemania los niños suelen irse a dormir bastante temprano así que cenan a eso de las 18:30 hrs y a las 20 hrs ya están en la cama, aunque obviamente no sin antes hacer nuestro ritual de todas las noches, leer un cuento y cantar una canción, algunas veces en español y otras veces en alemán.

 

  1. ¿Cuáles dirías que son las ventajas y las desventajas de criar a un hijo en un lugar como el que vives?

Hace 10 años nos mudamos de Stuttgart al norte de Alemania porque extrañaba mucho vivir en una ciudad cercana al agua. Hamburgo es una ciudad verdaderamente hermosa, con gente de diferentes culturas y ofrece un amplio abanico de actividades tanto para adultos como para niños; obras de teatro, musicales, eventos en parques abiertos, mercados de pulga “Flohmärkte”, entre otras cosas.

Realmente me siento muy afortunada de poder vivir en un país como Alemania que apoya la conciliación familiar y laboral.
Cuando tuve a mis hijos tuve la posibilidad de tomarme más de 1 año de baja por maternidad mientras el Estado me pagaba el 65% de mi sueldo. Si bien la ayuda económica fue durante el primer año tuve la posibilidad de solicitar hasta 3 años de excedencia sin perder mi puesto de trabajo y así disfrutar de los primeros años de mis hijos.

Si tuviera que nombrar una desventaja te diría que es el tener a mi familia lejos. Uruguay no está a la vuelta de la esquina y por más que intento ir cada año a visitarlos, me pone bastante triste que mis hijos no puedan disfrutar de sus abuelos, tíos y  primos como pude hacerlo yo cuando era pequeña.

  1. ¿Qué lugar otorgas a la herencia cultural en la educación de tus hijos? Hablan español en casa, comen comidas de tu país, escuchan música de tu niñez…

Mucho antes de quedar embarazada tenía claro que quería criar a mis hijos bilingües y haría todo lo posible por transmitirles mi cultura, mis tradiciones y mi lengua. Así que cuando nació Agustín tanto mi esposo como yo le hablábamos solamente en español.

Al año y medio comenzó a ir a una guardería bilingüe y por las tardes íbamos a clases de música o nos reuníamos con un grupo para padres e hijos hispanohablantes. Para mí fue siempre muy importante que pasara el mayor tiempo posible con gente que hablara mi lengua materna y que sintiera que no era un bicho raro por hablar español.
Actualmente mi hijo mayor comenzó la escuela (sólo en alemán) y el pequeño sigue yendo a la guardería bilingue, así que en casa intento reforzar el aprendizaje del idioma escuchando música latina (también algunas canciones de mi época), leyendo libros o mirando películas en español. Además hago todo lo que está a mi alcance para mantener el contacto con mi familia en Uruguay, intentamos visitarlos una vez al año, nos conectamos con ellos todos los fines de semana a través de Skype y nos enviamos fotos y mensajes de voz durante la semana.

 

  1. ¿Te ha sido fácil encontrar un espacio y proyecto personal y profesional en otro país?

Si te dijera que sí te estaría mintiendo.

Como te comenté anteriormente cuando llegué a Alemania no sabía ni una palabra de alemán así que el primer año lo dediqué solamente a aprender el idioma.
Cuando finalmente había alcanzado el nivel de alemán requerido para entrar a la Universidad me dijeron que mi bachillerato no era suficiente para poder inscribirme, así que tuvimos que buscar otra alternativa.
Mi esposo y yo teníamos muy claro que si me quería quedar en Alemania necesitaba estudiar aquí, así que después de recuperarme de esa mala noticia me apunté en una escuela privada cerca de Stuttgart y comencé una formación profesional como secretaria multilingüe.

Ni bien terminé la formación comencé a buscar empleo y entré a trabajar en una empresa internacional en el puerto de Hamburgo. Luego de un par de años trabajando allí quedé embarazada de mi primer hijo y cuando me reintegré a la empresa me apunté a una Maestría en Project Management (Dirección y gestión de proyectos). A principios del 2014 mientras realizaba el Proyecto Final para la Maestría se me ocurrió la idea de comenzar a escribir un blog personal al que le puse el nombre Hispamamis, el cual a día de hoy se ha convertido en la Comunidad más grande de madres hispanohablantes en Alemania.  

Si te digo la verdad Erica, durante mucho tiempo me pregunté si había tomado la decisión correcta al venirme a Alemania. Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta que éste era el camino que tenía que recorrer para llegar hasta donde estoy ahora, trabajando desde casa como Life Coach con mujeres hispanohablantes que viven en el extranjero y desean emprender una nueva vida y algunas de ellas también su propio negocio. Como dice Douglas Adams, “Puede que no haya ido a donde quería ir, pero creo que he terminado donde tenía que estar”

 

    7. ¿Crees que diferentes países requieren de una actitud distinta? ¿Cuál es el mejor consejo que podrías dar a otra mamá que piensa en irse a vivir a otro país?

Creo que la actitud para emigrar no depende del país al que se emigre sino de nosotras mismas. Y debería ser siempre la misma, una actitud POSITIVA. Lo que sucede es que cuando dejamos nuestro país, nuestra gente, nuestra cultura y nuestro idioma, estamos abandonando nuestra zona de confort y es normal que nos surjan dudas y que comencemos a sentir miedo a lo desconocido.

El consejo que le podría dar a otra mamá que piensa ir a vivir a otro país es: “Busca conectarte con otras mamás que ya estén viviendo en el país de destino y hazlo desde el momento cero. Es probable que al principio te sientas sola y un poco frustrada por no poder hablar el idioma, por eso es muy importante que te conectes con otras mamás que ya han pasado por una situación similar.”
Sé que me pediste sólo un consejo pero también me gustaría aconsejarles lo siguiente: “Si te vas a vivir a un país donde se habla otro idioma intenta hacer un curso antes de viajar, aunque sea uno básico. Si bien es cierto que en el país de destino aprenderás el idioma mucho más rápido, el hecho de llegar con una base te será de gran ayuda para integrarte más fácilmente y volver a ser la mujer segura que eras en tu país de origen.”

 

Gracias Carina por tu tiempo y ganas de compartir tu experiencia y tus aprendizajes en este camino de la vida en el extranjero.

 

Te invito a que la contactes en:

http://carinaplanamente.com/

https://www.instagram.com/coach_carina.planamente/

https://www.facebook.com/cariplanamente

 

Sus cursos tienen un precio especial para las lectoras de Mamás por el Mundo que la contacten en las próximas semanas. Menciónalo cuando le escribas.

 

Saludos,

Erica

 

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